JT Batson reevaluó el impacto comercial y el desarrollo del soccer tras el Mundial 2026
El CEO de U.S. Soccer analizó el crecimiento en audiencia, la inversión en academias y el trabajo para capitalizar el impulso generado por el Mundial disputado en Estados Unidos.

El Mundial 2026 representó un punto de inflexión en términos de audiencia para U.S. Soccer, con partidos que superaron los 50 millones de espectadores en televisión, incluyendo el encuentro contra Bélgica. Además, se organizaron más de 600 eventos Soccer Forward Fests en los 50 estados, combinando festejos públicos y oportunidades para jugar al soccer, un fenómeno que la federación consideró nunca antes alcanzado.
En respuesta a esta creciente atención, U.S. Soccer implementó cambios estructurales destinados a incrementar la participación y profesionalización del deporte en el país. Distrito escolar de Los Ángeles y ciudades como Oakland y Atlanta comenzaron a integrar programas de soccer en todas sus escuelas, con iniciativas recreativas accesibles y de bajo costo. Estas acciones buscan alimentar un sistema claro y alineado para el desarrollo de talento.
El organismo también incorporó a J.R. Kenny como su primer director de relaciones gubernamentales para impulsar inversiones públicas en infraestructura deportiva que favorezcan a jóvenes y comunidades. La comparación con ciudades europeas destaca la escasez de academias en las grandes urbes estadounidenses y el potencial para ampliar el acceso local, reducirá costos como los derivados del traslado.
En cuanto a la estrategia de desarrollo, Batson explicó que la federación apuesta por un sistema más claro y con mejores entrenadores en cada comunidad, involucrando a clubes profesionales, ligas y programas universitarios para garantizar rutas accesibles hacia el alto rendimiento. El interés por el mercado global de transferencias y pagos solidarios también es un factor para incentivar la inversión en academias.
Sobre el desempeño del equipo nacional masculino, Batson consideró que el objetivo principal fue inspirar a la nación y aumentar la base de aficionados, misión que cumplieron, aunque la meta sigue siendo competir por títulos mundiales. Además, confirmó que la desafiliación temporal de Folarin Balogun tras la tarjeta roja fue gestionada conforme a los procedimientos disciplinarios establecidos, sin interferencias externas reportadas por U.S. Soccer.