La Corte de Apelaciones del Sexto Circuito estrecha la disputa legal sobre contratos de eventos deportivos
La decisión del Sexto Circuito amplía la división entre tribunales federales sobre la regulación estatal de los mercados de predicción deportiva y su posible análisis por la Corte…

La Corte de Apelaciones del Sexto Circuito emitió un fallo que refuerza la capacidad de los estados para regular los mercados de predicción deportiva bajo sus propias leyes de juego, al determinar que los contratos relacionados con eventos deportivos no califican como swaps —instrumentos financieros regulados a nivel federal—. Esto aumenta el conflicto legal con otros circuitos que defienden posturas opuestas y eleva la probabilidad de que la Corte Suprema de Estados Unidos evalúe la cuestión.
En una decisión unánime, el tribunal sostuvo que los contratos de eventos deportivos no implican “swaps”, que son derivados basados en intercambios financieros ligados a cambios económicos inherentes, como variaciones en tasas de interés o precios de acciones. Según el tribunal, un evento deportivo como la designación del MVP del Super Bowl no tiene una consecuencia financiera directa ni está diseñado para proteger riesgos económicos reales, a diferencia de mercados regulados bajo la Commodity Exchange Act y supervisados por la Commodity Futures Trading Commission (CFTC).
El fallo también señala que, aún en el hipotético caso de que los contratos deportivos fueran considerados swaps, la Commodity Exchange Act no impediría la aplicación de leyes estatales de juego. La exclusividad federal, interpretada como limitación a la jurisdicción judicial y no a la facultad legislativa estatal, no anularía las regulaciones estatales sobre apuestas deportivas, tradicionalmente reservadas a los estados.
Esta resolución contrasta con otro fallo del Tercer Circuito que favorece la preeminencia federal para excluir la regulación estatal. Actualmente, la Corte Suprema está evaluando si acepta revisar esa controversia, cuyo resultado definirá si los contratos de predicción deportiva son tratados como swaps o como apuestas.
El litigio surge en un contexto de incertidumbre regulatoria para los operadores de mercados de predicción deportiva, quienes argumentan que la CFTC debe tener jurisdicción exclusiva según la enmienda Dodd-Frank de 2010, que amplió la regulación de swaps tras la crisis financiera de 2008. Para algunos expertos, esta situación recuerda la falta de regulación previa a Dodd-Frank y plantea riesgos asociados con la especulación creciente en estos mercados.