La NCAA busca revertir fallo que otorga un quinto año de elegibilidad a atletas de la clase 2022
La NCAA enfrenta un proceso de apelación tras una orden judicial que amplió la elegibilidad para miles de atletas universitarios, quienes ya comenzaron a aprovechar este beneficio…

La NCAA continúa su batalla legal para anular una orden que otorgó a miles de atletas de la clase 2022 un quinto año de elegibilidad, beneficio que ya están aprovechando varios jugadores en deportes como fútbol americano y baloncesto masculino. La apelación avanza tras un fallo inicial en contra de la asociación.
El Tribunal de Apelaciones del Décimo Circuito estableció un calendario acelerado para decidir si suspende temporalmente la orden judicial, generando expectativas sobre si la elegibilidad extendida se mantendrá durante el proceso de apelación. La decisión podría conocerse la próxima semana.
Esta situación nace de una demanda presentada en Colorado conocida como Wisne v. NCAA, donde un juez federal concedió la orden que modifica la nueva regla de elegibilidad basada en la edad, implementada en junio por la NCAA. Bajo esta norma, los atletas tienen cinco años para competir en cinco temporadas, comenzando desde su cumpleaños 19 o al ingresar a la universidad. Sin embargo, la asociación inicialmente descartó otorgar ese quinto año a estudiantes que ingresaron en 2022 y ya completaron cuatro temporadas, lo que provocó una ola de litigios.
El juez Charlotte Sweeney autorizó la suspensión de esa restricción, incrementando instantáneamente la elegibilidad de miles de atletas. La NCAA intentó suspender la medida durante el proceso de apelación, pero el tribunal de primera instancia rechazó esa solicitud, y ahora queda en manos del Décimo Circuito decidir.
Entre los movimientos destacados en este contexto, el jugador Seth Trimble, estrella del baloncesto en UNC, anunció que utilizará su quinto año para transferirse a Louisville. Trimble, que comenzó su carrera universitaria en 2022 y completó cuatro años de elegibilidad, ingresó al portal de transferencias antes de conocer la orden, lo que le permite transferirse sin restricciones adicionales.
La incertidumbre entre equipos, atletas y operadores de NIL persiste, ya que la posible revocación del fallo podría afectar las estrategias y decisiones tomadas para reforzar plantillas mientras sigue vigente esta orden.
Un vocero de Louisville explicó que el club está siguiendo de cerca los procedimientos legales y que cumplirá con los requisitos de elegibilidad que la NCAA imponga antes de que cualquier atleta compita en la universidad.