Mercados de predicción política enfrentan tensiones por la mirada crítica de Trump
Las plataformas de mercados de predicción respaldadas por Donald Trump Jr. exhiben peores pronósticos para los republicanos, mientras el expresidente mantiene su rechazo histórico…

Las plataformas de mercados de predicción Kalshi y Polymarket, vinculadas a Donald Trump Jr., enfrentan una situación compleja tras registrar un aumento notable en las probabilidades de que los demócratas controlen la Cámara y el Senado en las próximas elecciones. Según los datos de Kalshi a mediodía del lunes, las probabilidades superan el 70% para que el partido demócrata tome el control de ambas cámaras, un salto significativo respecto a hace cuatro meses.
Este escenario pone en un lugar delicado a estas empresas, que requieren el respaldo político de Donald Trump en medio de un conflicto regulatorio intenso.
La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), bajo la dirección de Michael Selig, designado durante la presidencia de Trump, ha otorgado un tratamiento favorable a los mercados de predicción, protegiéndolos de las leyes estatales sobre juego. Selig mantiene cercanía con la administración Trump, lo que se refleja en sus acciones regulatorias y la defensa activa de Kalshi y Polymarket en litigios.
Donald Trump, contrario a su hijo mayor, ha expresado consistentemente su rechazo a las proyecciones electorales y las encuestas tradicionales cuando estas no favorecen a él o a sus aliados. A lo largo de los últimos años ha iniciado acciones legales contra encuestadoras y ha criticado públicamente los números adversos, calificándolos de fraudulentos.
Aunque no está claro si Trump prestará atención a las predicciones generadas por Kalshi y Polymarket durante los próximos comicios, un rechazo suyo podría implicar cambios regulatorios en la CFTC.
Las empresas no solo enfrentan la presión de Trump. En caso de que los demócratas consigan el control del Congreso, podrían iniciar investigaciones en el Capitolio sobre las relaciones financieras entre estas firmas y la familia Trump, así como sobre sus medidas para garantizar la integridad electoral y sus prácticas de mercadeo.
Ambas compañías han buscado equilibrar sus vínculos políticos incorporando personal relacionado con administraciones demócratas, incluidos asesores y funcionarios vinculados a Barack Obama, a la vez que mantienen empleados cercanos a Trump. Esta estrategia podría responder a la posibilidad de un cambio en el poder legislativo.
El debate sobre los mercados de predicción no es exclusivamente partidista. Estados gobernados por republicanos, como Utah y Montana, han iniciado acciones legales contra estas plataformas, mientras que estados con gobiernos demócratas como California no han impedido su operación, aunque apoyan litigios estatales como el de Utah.
Estos mercados tienen su origen en pronosticar procesos electorales y se presentan como mecanismos que aportan datos en tiempo real sobre las percepciones políticas del público. Sin embargo, han sido cuestionados por supuestas influencias en el comportamiento electoral y por generar expectativas erróneas sobre los resultados.
El volumen de apuestas para estas elecciones será probablemente el mayor registrado a nivel mundial, generando una cantidad inédita de datos para análisis futuros. A pesar de esto, tanto Kalshi como Polymarket han admitido errores en la comunicación sobre la precisión de sus predicciones en elecciones anteriores.
De registrarse un resultado contundente en favor de los demócratas, la industria podría enfrentar críticas públicas y presión política, pero se mantiene también la preocupación por el impacto que un enfado de Donald Trump podría tener sobre los reguladores y alianzas políticas que sostienen estas plataformas.