MLS planea su siguiente etapa tras la Copa del Mundo con cambios que llegarán en 2027
Tras el impulso de la Copa del Mundo, MLS pospone su mayor transformación hasta 2027, con un nuevo calendario, formato y posibles modificaciones en las reglas salariales.

La Major League Soccer (MLS) abrió su dinámica temporada post-Mundial con una campaña publicitaria que anunciaba que la liga “tomaría la posta” tras el evento internacional. Sin embargo, la verdadera renovación materializará recién en 2027, cuando introduzca un calendario de verano a primavera, un nuevo formato de competición y discuta cambios de fondo en las reglas salariales y de fichajes.
Tras más de tres décadas de construcción y consolidación —incluyendo la expansión a 30 equipos y la construcción de estadios propios—, la MLS regresa con planes de modernización que arrancarán después del Mundial de 2026, a pesar de la expectativa generada por la reciente popularidad del torneo. El comisionado Don Garber señaló que la liga ha priorizado el desarrollo de infraestructura desde que se ganó la copa, mientras que voces dentro del ecosistema destacan que el debate sobre la transformación real comenzó hace poco, impulsado en gran medida por la llegada de Lionel Messi en 2023.
Los principales retos de la MLS pasan por reformar un sistema salarial complejo, que limita la contratación competitiva de jugadores y frena la capacidad de construir alineaciones equilibradas. Actualmente, la regla del tope salarial prohíbe que los clubes firmen jugadores con un costo total en salario, bonificaciones y derechos que supere 1.8 millones de dólares, salvo que ocupen una plaza de jugador designado. Esto limita la incorporación de talento en su mejor momento, a pesar de que el gasto total de los clubes es comparable al de algunas ligas europeas, exceptuando a los clubes más grandes.
Ejecutivos y dueños reconocen la necesidad de avanzar hacia un sistema con un tope salarial techo y piso, que permita flexibilidad para tener varios jugadores clave sin concentrar todo el presupuesto en una o dos estrellas. Esta reforma también fomentaría distintos modelos competitivos, desde el desarrollo de talento doméstico hasta la inversión en figuras internacionales de alto perfil.
La negociación también incluye mejorar la transparencia y la simplicidad del reglamento salarial para que los aficionados comprendan mejor la dinámica de formación de plantillas, aumentando el compromiso con la liga. Garber indicó que los planes impulsan una “transformación” gradual, sin romper todo lo construido, sino evolucionando con pasos decisivos.
El entorno de mando también atraviesa cambios, ya que en 2027 termina el mandato de Garber y se espera la elección de un nuevo comisionado que deberá manejar un consejo con 30 propietarios, que tienen visiones muy diversas sobre la inversión y la ambición estratégica de la MLS.
En cuanto a la expansión del mercado, la MLS mantiene su desafío en ampliar la audiencia nacional y global, a pesar del acuerdo histórico con Apple que permite la transmisión global, y de tener en sus filas a Lionel Messi. El reconocimiento a nivel nacional aún es limitado, y se subraya que el ingreso por derechos televisivos continúa siendo el principal rezago frente a otras ligas internacionales. El dirigente del NYCFC, Brad Sims, destacó que la brecha en ingresos por derechos es abismal en comparación con ligas europeas donde opera City Football Group.
La competitividad internacional también genera tensión. La MLS ha tenido un desempeño limitado en la Concacaf Champions League, dominada por clubes de la Liga MX, con la excepción de un título del Seattle Sounders en 2022. En el recién ampliado Mundial de Clubes, solo Inter Miami —liderado por Messi— logró avanzar, mientras que equipos como LAFC y Sounders acumularon derrotas y empates.
El equilibrio competitivo dentro de la MLS, incluido el sistema de playoffs, es visto por algunos propietarios como un contrapeso necesario para evitar hegemonías, mientras otros plantean que cierta flexibilidad para que clubes con más talento puedan competir en el ámbito global es fundamental. Esta discusión sobre paridad versus concentración es constante en la liga.
El futuro inmediato arrancará después de la temporada 2026 con el desafío de posicionar a la MLS dentro del mercado global de fútbol profesional.