Senado analiza proyecto que regula rivalidades y transferencia en el fútbol americano universitario
El Senado de EE.UU. avanza con un proyecto que podría limitar transferencias, ordenar rivalidades y controlar la realineación en el fútbol americano universitario.

El proyecto denominado Protect College Sports Act avanza en el Senado tras recibir apoyo inesperado de las conferencias Big Ten y SEC. Esta iniciativa busca otorgar a la NCAA herramientas para limitar transferencias, regular la elegibilidad de jugadores, imponer un tope en gastos y permitir a las conferencias consolidar sus derechos televisivos para venderlos colectivamente.
Dentro del texto, se establece un mecanismo para garantizar que escuelas que compartan derechos en un pool mediático jueguen entre sí anualmente o de forma bianual las rivalidades tradicionales. La definición de “rivales tradicionales” contempla a aquellos equipos que figuran entre los diez más enfrentados históricamente en conferencias conjuntas. Sin embargo, la ley no obligaría a que algunos enfrentamientos emblemáticos, como el entre USC y Notre Dame, continúen si no forman parte del mismo pool.
Además, la propuesta incluye medidas para frenar futuras realineaciones de conferencias y evitar la creación de ligas privadas financiadas por capital privado. Otro aspecto previsto es impedir que entrenadores abandonen sus equipos antes de terminar la temporada, buscando mayor estabilidad en los planteles y la gestión deportiva.
En paralelo, un juez federal en Colorado otorgó una orden preliminar que permite a ciertos atletas universitarios –especialmente de la clase de 2022– extender un año más su elegibilidad para competir. Este punto complica la planificación de los equipos, que deberán decidir si retener jugadores veteranos en sus rosters, pese a que la NCAA había adoptado recientemente reglas basadas en la edad para limitar la permanencia prolongada de jugadores.
Este panorama de regulaciones y disputas legales ocurre justo cuando algunas rivalidades emblemáticas, como la entre Notre Dame y USC, modifican sus calendarios históricamente establecidos para adaptarse a nuevos esquemas de programación y a la influencia de contratos televisivos.