Un juez bloquea el plan de Trump para transformar el campo de golf East Potomac en Washington
Un fallo judicial impide la eliminación de árboles y exige notificación previa a cambios irreversibles en el campo de golf impulsado por Donald Trump en Washington.

Una jueza federal detuvo partes fundamentales del proyecto para convertir el East Potomac Golf Links en un campo de campeonato, impulsado por Donald Trump. La orden judicial prohíbe la tala adicional de árboles y obliga a notificar con anticipación cualquier modificación irreversible en el campo.
La magistrada Ana C. Reyes fundamentó su decisión en las contradicciones detectadas entre las declaraciones públicas del presidente Trump en su plataforma Truth Social y los testimonios aportados por funcionarios federales. Reyes resaltó la inusual postura del Departamento de Justicia, que solicitó al tribunal no creer en las afirmaciones del presidente.
La resolución responde a una demanda del D.C. Preservation League y de dos residentes habituales del campo, que acusaron al Departamento del Interior de incumplir las leyes ambientales y de preservación histórica, bajo la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA) y la Ley Nacional de Preservación Histórica (NHPA).
Antes, Reyes había emitido una orden de restricción temporal contra el gobierno debido a la tala masiva de árboles sanos durante el fin de semana de Columbus Day, realizada sin previo aviso a las partes ni al tribunal, a pesar de que funcionarios del Servicio de Parques Nacionales habían negado urgencia para esas intervenciones.
La jueza otorgó especial atención a las publicaciones de Trump en Truth Social, donde anunció inicialmente que la remodelación comenzaría el 15 de noviembre y que el antiguo campo cerraría ese día, para reabrir uno nuevo en aproximadamente 15 meses. Sin embargo, al día siguiente Trump aseguró que la obra comenzaría “¡INMEDIATAMENTE!”.
En audiencia judicial, funcionarios del Departamento del Interior y del Servicio de Parques Nacionales declararon no contar con información sobre la fecha de cierre anunciada por Trump, y se distanciaron de sus afirmaciones. Asimismo, un asistente del Fiscal General argumentó que el presidente no es una agencia federal, lo que llevó a Reyes a cuestionar en quién debía confiar: en el presidente o en los funcionarios.
Reyes señaló que si Trump estaba equivocado, el Secretario del Interior Doug Burgum debería aclararlo, pero no hubo tal comunicación. En su fallo, la magistrada evocó una frase del universo de Dr. Seuss: “No soy el Lorax. No hablo por los árboles.”, pero aclaró que el tribunal representa la ley.
El fallo constituye una medida provisional que mantiene las restricciones vigentes mientras continúa el proceso judicial. El gobierno todavía puede apelar esta decisión ante la Corte de Apelaciones del Circuito de D.C. y solicitar una suspensión del fallo mientras dura la apelación.