La reelección de Lula refuerza la prohibición nacional del juego en Brasil
La victoria inesperada de Lula en las elecciones brasileñas impulsa su plan para vetar las apuestas deportivas y los juegos de casino online en el mayor mercado de América Latina.

La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva podría sellar la prohibición de las apuestas deportivas y los juegos de casino online en Brasil, la economía más grande de América Latina. Lula derrotó a Flávio Bolsonaro con un margen estrecho, reafirmando su compromiso de eliminar estos mercados digitales.
Este bloqueo sobre el juego online fue un eje central en la campaña electoral, justificado por Lula como una medida para proteger a los hogares brasileños endeudados. La oposición, representada por Bolsonaro, calificó esta política como “populista”. Ahora, cualquier intento de revertirla deberá pasar por el Supremo Tribunal Federal o el Congreso.
El sector afectado incluye a empresas clave como Entain, Bet365 y Flutter, matriz de FanDuel, además de proveedores de tecnología y datos como Genius Sports y Sportradar. Pese a la incertidumbre, los títulos asociados al juego no mostraron grandes fluctuaciones tras la elección, dado que el mercado ya descontaba este riesgo desde que se anunció la prohibición.
Según Regulus Partners, la industria del juego en Brasil alcanzaba una facturación neta anual cercana a 5.700 millones de dólares antes del anuncio de Lula. Además, el gobierno estimó que los hogares brasileños gastan aproximadamente 11.570 millones de dólares al año en apuestas online.
La intención de Lula responde a datos que asocian el juego con el aumento de la deuda familiar, y a un amplio respaldo popular: encuestas recientes indicaron que alrededor del 75 % de la población brasileña apoya una prohibición total del juego.
En el contexto global, otras jurisdicciones han comenzado a adoptar medidas similares. La Premier League inglesa ya prohíbe a empresas de juego como patrocinadores principales de camisetas, Dinamarca prepara una restricción a la publicidad de apuestas en retransmisiones deportivas, y la WTA y ATP exigirán a los torneos que aporten un porcentaje de sus ingresos para programas que mitiguen los efectos negativos del juego.
Fuentes del mercado señalaron que, aunque permitir la reapertura del sector podría reactivar las acciones de juego, los inversores mantienen cautela tras la evolución de los últimos años y evalúan cuidadosamente la viabilidad de invertir en este mercado.