FIFA enfrenta críticas por error de VAR que perjudicó a Estados Unidos en el Mundial
La expulsión de Folarin Balogun por una decisión cuestionada del VAR plantea dudas sobre la eficacia tecnológica en la Copa del Mundo y su impacto en la competición.
La controversia generada por la tarjeta roja mostrada a Folarin Balogun en el partido de octavos de final entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina puso en evidencia las limitaciones y fallos en la aplicación del VAR durante el Mundial. La expulsión, decidida tras la revisión del videoarbitraje, fue ampliamente cuestionada por analistas y aficionados, que consideraron la acción como un error grave que afecta la integridad del torneo.
El árbitro principal, Raphael Claus, no amonestó en primera instancia a Balogun tras una falta sobre Tarik Muharemovic, lo que deja clara la percepción en directo de que no se trataba de una infracción grave. Sin embargo, el VAR, encargado de revisar jugadas polémicas para corregir decisiones erróneas, alertó al juez para mostrar la tarjeta roja, basada en una interpretación del contacto que muchos consideran accidental y sin intención dañina.
Este caso plantea un debate sobre la consistencia y la conferencia técnica del VAR, que si bien busca aumentar la justicia en el juego, puede generar consecuencias negativas para los equipos y la competición cuando su aplicación es cuestionable. Balogun, un jugador clave para Estados Unidos durante el torneo, se perdió el siguiente encuentro ante Bélgica, lo que redujo las opciones competitivas del equipo.
Además de afectar la competitividad del combinado estadounidense, la polémica tiene un impacto en la imagen del Mundial como máxima cita deportiva global, donde los errores arbitrales y tecnológicos deben minimizarse para preservar la credibilidad del evento.
La jugada en cuestión mostró que Balogun y Muharemovic perseguían la pelota y el contacto fue circunstancial, sin intención de lastimar ni de impedir el desarrollo ofensivo. Diversos videos en redes sociales exhiben situaciones similares sin sanción, lo que enfatiza la percepción de arbitraje errático y de un mal uso de la tecnología.
Este incidente invita a cuestionar el protocolo del VAR y la capacitación de sus oficiales, así como la comunicación con los árbitros en campo para evitar decisiones que alteren significativamente el curso de partidos decisivos en la Copa del Mundo.