La controversia del VAR en el Mundial 2026 pone en jaque la legitimidad del arbitraje en partidos decisivos
La anulación de un gol de Egipto gracias al VAR en la ronda de octavos contra Argentina generó un debate global sobre el uso y los límites del sistema de asistencia arbitral por video.
La eliminación de Egipto en octavos de final del Mundial 2026 tras perder 3-2 contra Argentina se convirtió en uno de los episodios más polémicos del torneo, tras la anulación de un gol legítimo por una decisión del VAR que generó críticas generalizadas dentro y fuera del campo.
El foco de la controversia fue el gol anulado de Mostafa Zico, tras una supuesta falta cometida por Marwan Attia sobre Lisandro Martinez a casi 100 metros de distancia de la portería argentina. El árbitro Francois Letexier canceló la anotación luego de revisar la jugada en video, causando una caída en el impulso ofensivo egipcio que derivó en una remontada de tres goles en 13 minutos por parte de Argentina.
La Federación Egipcia de Fútbol denunció públicamente el uso incorrecto del VAR, asegurando que no permanecerá en silencio ante lo que considera un error arbitrario injusto y perjudicial para el torneo. El equipo egipcio, al ir ganando 2-0 con minutos por jugar, vio cómo se desvanecía una de las mayores sorpresas deportivas, afectando la percepción global sobre la imparcialidad y aplicación del sistema tecnológico en la competencia.
La polémica se extendió a expertos y exárbitros. Algunos, como el exguardameta Rob Green y el exreferí Mark Clattenburg, cuestionaron la dimensión de la infracción que justificó la intervención del VAR, considerándola desproporcionada y fuera de la línea oficial de la competición. Jamie Carragher señaló que la decisión difícilmente habría prosperado en ligas europeas de primer nivel, y el exdelantero Ian Wright resaltó una falta no revisada contra Mohamed Salah que habría afectado otro gol argentino.
En contraste, otros analistas sostuvieron que el proceso se ajustó a los protocolos vigentes, ya que la sanción derivó de una acción previa directa a la jugada del gol, que es uno de los usos contemplados para la tecnología.
Además del gol anulado, Egipto vio desestimadas otras peticiones arbitrales en los minutos finales, lo que incrementó la frustración y cuestionamientos sobre la consistencia en las decisiones arbitrales durante el encuentro. La disputa pone en la mira la efectividad del VAR en partidos con tanta trascendencia económica y mediática, así como su impacto en el valor de los derechos de retransmisión y la confianza de los aficionados.
Esta situación refuerza el debate sobre la necesidad de establecer límites claros para las intervenciones del VAR, especialmente en incidentes que ocurren lejos del arco para proteger la continuidad del juego y evitar distorsiones que puedan alterar la narrativa deportiva y la integridad del espectáculo.