La dificultad del video vertical en deportes y por qué la composición siempre sufre
Un videógrafo de deportes expuso su frustración con el formato vertical, que complica tanto la captura como la composición visual en producciones deportivas.

El videógrafo profesional Mark Urban publicó un video en YouTube donde expone su frustración con el auge del video vertical en contenidos deportivos, especialmente por cómo afecta la composición visual. Para este especialista, el formato vertical es un reto mayor en deportes que en otras disciplinas fotográficas o audiovisuales.
La fotografía y el video deportivos suelen requerir un encuadre horizontal para captar el movimiento y espacio activos que demandan los sujetos en acción. Esta técnica, conocida como espacio activo, consiste en dejar espacio delante del sujeto para representar su dirección y dinámica, ya sea un auto de carrera en curva, un jugador con el balón o un bateador conectando una pelota.
En deportes también aparecen sujetos con formas alargadas que exigen encuadres amplios, como un jugador de hockey extendiendo el stick para controlar el puck, un vehículo de Fórmula 1 o un jugador de fútbol en una acción aérea. Estos requerimientos visuales entran en conflicto con la verticalidad, que limita el campo y dificulta la narrativa visual.
El desafío para los videógrafos crece porque deben entregar contenido en ambos formatos: horizontal y vertical. Disparar exclusivamente en vertical no resulta viable, y aunque se pueda filmar en horizontal y después recortar al formato vertical, la composición termina siendo un compromiso que no satisface plenamente ninguno de los dos formatos.
Una posible solución técnica para algunos es usar cámaras en modo open gate, que capturan imágenes con mayor resolución y permiten múltiples relaciones de aspecto sin pérdida significativa de calidad. Sin embargo, Urban señala que aunque esta técnica resuelve problemas de resolución, no mejora la dificultad de la composición cuando se busca encajar dentro de formatos tan distintos.
Así, la producción audiovisual deportiva enfrenta limitaciones técnicas y creativas con la demanda creciente de formatos verticales, y por el momento sigue sin existir un método que resuelva del todo el conflicto entre resolución y composición en estos entornos.