La polémica penalti a favor de México en el Mundial genera división entre expertos
El VAR otorgó un penalti a México contra Inglaterra tras una revisión polémica, generando opiniones encontradas entre analistas y exárbitros sobre la decisión arbitral.
La intervención del VAR en el partido entre México e Inglaterra en la Copa del Mundo provocó un intenso debate sobre la validez de un penalti señalado a favor de México. Tras una caída de Brian Gutierrez tras un roce con Harry Kane dentro del área, el árbitro inicialmente desestimó las reclamaciones de penalti, pero cambió de parecer tras consultar el monitor y otorgó la pena máxima que Raúl Jiménez convirtió.
Esta decisión dividió a los expertos durante la transmisión. Alan Shearer, exdelantero y comentarista, opinó que el contacto no justificaba la sanción, describiendo que Kane solo rozó el pie del jugador mexicano y calificó la decisión como errónea y excesiva. Por su parte, Darren Cann, exárbitro de Premier League, afirmó que el penalti era correcto y comparó el incidente con otro similar en el torneo, defendiendo que Kane no percibió la llegada del jugador rival y cometió la infracción.
El debate se amplió con la opinión de Joe Hart, exarquero inglés, quien apoyó la decisión del árbitro en los dos penaltis señalados y en la expulsión mostrada durante el encuentro. Hart resaltó que, tras revisar las imágenes, coincidía en la corrección del árbitro tanto en la sanción a México como en la expulsión de Jarell Quansah por entrada alta.
Sobre la expulsión de Quansah, Shearer reconoció una evolución en su valoración. Aunque inicialmente consideró que el defensor inglés había realizado una jugada limpia, tras analizar las repeticiones admitió que el contacto fue peligroso dado que la entrada impactó alto y fue merecedora de tarjeta roja. Este episodio desencadenó confrontaciones verbales y físicas en la zona técnica entre los banquillos de ambos equipos.
El uso del VAR quedó nuevamente en el centro de la discusión, evidenciando la dificultad para arbitrar en situaciones de contacto mínimo dentro del área y subrayando la tensión que generan estas decisiones en eventos de alta relevancia como el Mundial.