Queiroz critica el arbitraje y la ausencia del VAR en el empate entre Ghana e Inglaterra
El director técnico de Ghana cuestionó con dureza las decisiones arbitrales y la falta de intervención del VAR en dos acciones polémicas durante el empate sin goles ante Inglaterra.
El empate sin goles entre Ghana e Inglaterra en Boston generó una fuerte polémica por el arbitraje y el uso del VAR, cuestionamientos que llegaron principalmente desde el lado africano. Carlos Queiroz, entrenador de Ghana, expresó su frustración tras el partido y criticó duramente al cuerpo arbitral y al sistema de videoarbitraje, señalando que el VAR «estaba de vacaciones» durante momentos clave del encuentro.
La controversia más evidente se originó en dos jugadas decisivas. Primero, al minuto 66, el guardameta inglés Jordan Pickford salió de su área y arrolló al atacante ghanés Prince Adu sin tocar el balón, situación que para Queiroz ameritaba una tarjeta roja directa. Luego, pocos minutos después, el defensor inglés Ezri Konsa derribó a Adu dentro del área en lo que fue considerado una clara oportunidad de gol y penalti evidente. Según Queiroz, ambas acciones debieron ser sancionadas con tarjetas rojas y penalti, agravadas por la inacción del VAR.
Estos reclamos recibieron eco incluso en figuras destacadas del fútbol británico, como Wayne Rooney, quien desde la cobertura de la BBC coincidió en que la entrada de Konsa fue una falta clara y que el arbitraje dejó pasar un riesgo significativo para el juego limpio. Mientras tanto, la FIFA mantuvo su política de no emitir comentarios públicos sobre el desempeño de los árbitros en el torneo.
Expertos y exárbitros de la Premier League analizaron la actuación del colegiado hondureño Said Martínez y señalaron que mostró criterios alejados de la fluidez que caracteriza a esa liga, al sancionar en total 38 faltas durante el partido, lo que reflejaría un arbitraje restrictivo y desajustado.
Además, especialistas calificaron de «insólita» la labor arbitral en Boston, especialmente la decisión de otorgar un tiro libre a favor de Inglaterra tras la falta violenta de Pickford. El consenso apunta a que existían pruebas claras para que el VAR interviniera y corrigiera las omisiones del árbitro principal, tanto en la acción del portero como en el derribo de Konsa.
A pesar del disgusto y la frustración evidentes en la delegación ghanesa, el resultado mantiene a su selección con opciones en el torneo, aunque el debate en torno al uso y efectividad del VAR sigue siendo tema central en la cobertura y análisis del evento.