Trailblazers evalúa velocidad y agilidad de sus jóvenes voleibolistas con tecnología VALD
La academia Trailblazers aplicó un test con sistema de cronometraje VALD SmartSpeed para obtener datos precisos sobre la condición física de sus jóvenes jugadores.

Los jóvenes jugadores de la academia Trailblazers Elite Foundation fueron sometidos a una evaluación tecnológica para medir su velocidad y capacidad de cambio de dirección. La prueba se llevó a cabo con el sistema de cronometraje VALD SmartSpeed en el ABSA Sports Club.
La herramienta utiliza un sistema de timing-gates que registra el tiempo que tarda cada atleta en pasar por puntos determinados durante un ejercicio de agilidad conocido como Y-drill. Este permite medir con precisión la rapidez y la agilidad de los jugadores.
La fisioterapeuta y entrenadora de fuerza y acondicionamiento de Trailblazers, Kate Abilla, explicó que los datos obtenidos buscan apoyar la planificación de entrenamientos más específicos, basados en las diferencias individuales del grupo.
Por su parte, el entrenador principal Stanley Mutua destacó que la tecnología ofrece un punto de referencia objetivo para la toma de decisiones sobre desarrollo y posicionamiento de los jugadores, algo difícil de lograr solo con observación.
Para el fundador y CEO de Trailblazers Elite Foundation, Leshan Julius, la evaluación de los jóvenes complementa el uso de tecnología aplicado al equipo senior desde 2023, subrayando la necesidad de estructurar entrenamientos individualizados según las edades, habilidades y experiencia de cada jugador.
El consenso del Comité Olímpico Internacional sobre el desarrollo de deportistas jóvenes señala que los atletas crecen y maduran biológicamente a distintos ritmos, lo que justifica adaptar pruebas y planes de entrenamiento a cada individuo.
Los jugadores también vivieron una experiencia nueva al someterse a una prueba de rendimiento desde etapas tempranas en sus carreras deportivas. La jugadora de 13 años Tanisha Naisula calificó la actividad como “agradable y emocionante”, mientras que Basil Martin, de 16 años y relativamente novato en el voleibol, valoró la posibilidad de conocer la tecnología aplicada al deporte.
Los datos recogidos establecen una línea base para que el cuerpo técnico pueda comparar evaluaciones futuras y monitorear la evolución del rendimiento de los jugadores con precisión.