Uso de wearables crece pero compartir datos con médicos sigue siendo marginal
Aunque la adopción de dispositivos wearables aumentó en los últimos años, menos del 20% de los usuarios comparte sus datos de salud con profesionales médicos.
El uso de dispositivos wearables para el seguimiento de la salud se incrementó significativamente entre 2020 y 2024, pero la transferencia de esa información a los médicos se mantiene muy baja. Según un estudio realizado por la Yale School of Medicine que encuestó a más de 17,000 personas en tres ciclos (2020, 2022 y 2024), la adopción pasó del 30.2% al 41.1% en ese periodo.
A pesar del aumento en el uso, únicamente una minoría comparte sus datos de monitoreo con profesionales sanitarios. Mientras que la disposición a compartir información disminuyó ligeramente, permaneció alta; sin embargo, menos del 20% comunicó realmente estos datos a sus doctores durante los últimos 12 meses. En concreto, el 14.2% lo hizo en 2020, cifra que creció marginalmente a 19.2% en 2024.
El estudio también destacó que aunque una mayor alfabetización digital se relacionó con una mayor voluntad de compartir datos, esto no se tradujo en una mayor acción efectiva. Usuarios con altas capacidades digitales mostraron mayor interés, pero la transferencia efectiva de información sigue limitada, lo que señala una brecha entre intención y práctica.
Las compañías fabricantes de wearables, como Samsung y Oura, promueven la función de compartir datos con proveedores de salud como un beneficio clave, pero el estudio confirma que este potencial no se está explotando en la práctica clínica. Esto revela un desafío para el sector, tanto en términos de educación al usuario como de integración tecnológica en el ecosistema sanitario.

