FIFA propone vender parte de la Copa del Mundo para financiar desarrollo con inversión privada
FIFA anunció un plan para vender una participación minoritaria en una nueva empresa que gestionará la Copa del Mundo, permitiendo incentivar fondos para el desarrollo en sus feder…

FIFA presentó esta semana un proyecto para crear una nueva compañía que administrará la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes, y que ofrecerá a inversores privados la posibilidad de comprar una participación minoritaria, liderada por la firma Thrive Eternal.
Este plan, sujeto a la aprobación de las 211 asociaciones miembro, tiene como objetivo aumentar los recursos para el desarrollo del fútbol mundial a más de 10 mil millones de dólares, cifra que debería financiar infraestructura y programas en países de todo el mundo.
La propuesta generó críticas y rechazo, principalmente de la UEFA, que consideró la falta de consulta previa y advirtió que la iniciativa cruza límites al poner a la Copa del Mundo como un activo susceptible de inversión privada. Este bloque europeo mantuvo su oposición, a diferencia de otras confederaciones que expresaron fastidio pero no un rechazo formal.
La fecha límite para que las asociaciones voten es el 19 de septiembre. FIFA advirtió que rechazar la propuesta implicaría mantener el status quo de ingresos de 2.7 mil millones de dólares, cifra inferior a la oferta presentada.
Además, el plan se produce tras la expansión reciente del Mundial, que pasó de 32 a 48 equipos, con la propuesta ya en marcha para aumentar a 64 participantes en futuras ediciones. Paralelamente, el Mundial de Clubes cobra mayor relevancia bajo la dirección de Infantino, lo que podría tensionar a competiciones continentales tradicionales, como la UEFA Champions League.
En el centro del debate, la propuesta enfrenta cuestionamientos por la posible influencia de intereses privados en un evento global considerado patrimonio colectivo del fútbol, con voces que alertan sobre la exclusión de clubes, ligas y aficionados en la toma de decisiones sobre el torneo más importante del deporte.
Infantino defendió el proceso como «democrático» y parte de la evolución natural de FIFA para fortalecer su dimensión comercial. Sin embargo, tanto la UEFA como la organización European Leagues reclamaron mayor participación y transparencia en el manejo y destino de los derechos comerciales.
La iniciativa marca un giro en el modelo tradicional de financiamiento de FIFA, hasta ahora basado en reservas, inversiones y derechos tradicionales, buscando con este movimiento inyectar una suma sin precedentes para el desarrollo global del fútbol a través de capital externo.