Federaciones nacionales retiran apoyo a Gianni Infantino tras fallo en plan de inversión privada
La Asociación Inglesa de Fútbol y otras federaciones anuncian su desconfianza hacia Gianni Infantino luego del fracaso de su iniciativa para vender participaciones de torneos FIFA…

La Asociación Inglesa de Fútbol anunció que retirará su respaldo a Gianni Infantino como presidente de FIFA, en medio de la controversia generada por la cancelación de sus planes para vender participaciones de competiciones de FIFA a inversores privados.
Esta decisión se suma a la amenaza de acciones legales que UEFA planteó contra Infantino, incluyendo un llamado a no destruir materiales relacionados con el fallido proyecto. UEFA también comunicó su intención de emprender posibles arbitrajes y presentaciones regulatorias contra implicados como Thrive Eternal, JP Morgan, y otros actores vinculados a la iniciativa.
En un fenómeno sin precedentes, la Asociación de Fútbol de Gales fue la primera entidad en retirar públicamente el apoyo a la reelección de Infantino, y a ella se sumaron federaciones como la holandesa, alemana, noruega y sueca, que expresaron preocupaciones sobre la transparencia y la gobernanza interna de FIFA.
Entre las críticas más destacadas, el presidente de la federación alemana pidió una investigación exhaustiva del proyecto impulsado por Infantino, mientras la líder de la Asociación Noruega abogó por un cambio cultural dentro del organismo hacia mayor apertura. Además, el presidente de la Asociación Sueca enfatizó la necesidad de continuar el diálogo sobre cómo debe gestionarse el fútbol a nivel global.
En el ámbito político, el primer ministro británico calificó a Infantino como “no la persona adecuada para dirigir la organización mundial del fútbol”, calificando el plan de inversión como ofensivo para la comunidad futbolística global.
Por otra parte, fuentes internas mencionaron que algunos altos funcionarios de FIFA, molestos por las decisiones imprevistas relacionadas con la gestión de la Copa del Mundo, estarían tramitando un plan interno denominado “Proyecto Matar al Monstruo” para presionar la salida del presidente. Entre las opciones que consideraban figuraba una votación de no confianza, aunque la expectativa estaba puesta en que Infantino renunciara voluntariamente.