FIFA busca atraer inversionistas privados para comercializar derechos de la Copa Mundial
FIFA propone crear una entidad comercial y vender una participación minoritaria a inversores externos, generando rechazo por falta de transparencia y riesgos de influencia.

FIFA anunció la creación de FIFA Forward Enterprise, una compañía comercial destinada a agrupar los derechos de medios, patrocinios, taquillas, licencias y la organización de sus torneos, incluyendo la Copa Mundial. La entidad busca captar 4.200 millones de dólares de inversionistas privados mediante la venta de una participación cercana al 20%.
El proyecto, valorado en aproximadamente 20.000 millones de dólares, enfrenta una fuerte oposición, especialmente en Europa. UEFA condenó la iniciativa y sus miembros planean reunirse para evaluar un posible boicot a futuros Mundiales.
Para aprobar la operación, FIFA requiere el respaldo de la mayoría de las 211 federaciones nacionales afiliadas y del consejo de FIFA. Según una carta del presidente Gianni Infantino, los miembros tienen plazo hasta septiembre para aceptar la oferta.
Infantino anunció que las federaciones que adhieran recibirán pagos mayores por ciclo de la Copa Mundial: se elevarían a 20 millones de dólares en el próximo ciclo, con incrementos hasta 24 millones en los siguientes dos. Además, ofrece un incentivo adicional de 20 millones para acuerdos firmados antes del plazo señalado, duplicando los beneficios inmediatos.
La principal firma inversora será Thrive Eternal, propiedad del empresario Joshua Kushner, reconocido por su participación en clubes estadounidenses de baloncesto y béisbol. FIFA confirmó que el presidente Infantino mantendrá un rol central en el funcionamiento de la nueva entidad.
Expertos en gobernanza corporativa señalaron que la entrada de capital privado en FIFA genera preocupaciones por posibles influencias externas. Harvard Law destacó que los intereses de inversores de capital privado, orientados exclusivamente a la rentabilidad, podrían divergir del objetivo original de FIFA como organización sin fines de lucro.
Además, especialistas alertan que aunque los inversionistas no participen en la operativa diaria, el aporte económico podría traducirse en influencia indirecta sobre decisiones del torneo, precios de entradas y direccionamiento de derechos audiovisuales.
FIFA aseguró que los beneficios netos de FIFA Forward Enterprise se reinvertirán en el fútbol mundial, aunque no detalló criterios ni mecanismos para dicha redistribución, lo que fue identificado por UEFA como una falta total de transparencia sobre los beneficiarios financieros.
En términos de retorno para los inversionistas, FIFA indicó que no se esperan ganancias inmediatas, sino que su rentabilidad provendrá de la reventa futura de sus participaciones en procesos supervisados por la organización.
El plan también incluye la gestión de derechos de licencia, lo que podría afectar productos derivados, videojuegos y coleccionables relacionados con los torneos FIFA.
La propuesta ha generado críticas de distintos sectores, entre ellos figuras políticas y grupos de aficionados, quienes advierten riesgos para la accesibilidad y la experiencia del aficionado, señalando que el fútbol pertenece a sus seguidores y no debe convertirse en un vehículo exclusivo para intereses financieros.
Desde la perspectiva legal, la combinación de funciones regulatorias y comerciales dentro de FIFA puede suscitar problemas de competencia y posibles investigaciones antimonopolio, según expertos jurídicos y comisionados europeos.
Este anuncio se produce tras antecedentes de escándalos de corrupción en FIFA y en un contexto donde la inversión privada en propiedades deportivas se ha vuelto común, aunque con debates abiertos sobre su impacto en la gobernanza y la integridad de los deportes.