FIFA planea subsidiaria de $20 mil millones para privatizar la Copa Mundial y otras competencias
FIFA propone crear una entidad financiera para gestionar la Copa Mundial y eventos, buscando inversión privada y generando críticas de potencias europeas y expertos legales.

FIFA anunció un plan para constituir una subsidiaria con un valor aproximado de $20 mil millones que administrará la Copa Mundial y otros eventos organizados por el organismo. La intención es atraer inversión privada para comercializar estos activos, una medida que abre un nuevo capítulo en la disputa de poder financiero entre FIFA y las principales ligas europeas de fútbol.
El presidente de FIFA, Gianni Infantino, presentó esta iniciativa como una forma de democratizar el acceso a los ingresos que genera el fútbol a nivel global. El organismo ya obtiene miles de millones de dólares por derechos de transmisión, patrocinios y otros acuerdos, aunque estas cifras quedan lejos de los niveles alcanzados por el fútbol europeo. Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencia, especialmente en Europa, donde varios asociados consideran el plan una forma de “soborno” para garantizar el apoyo.
El ciclo reciente de cuatro años, que incluyó la Copa Mundial expandida y un nuevo formato para la Copa Mundial de Clubes con 32 equipos, ya superó objetivos financieros con ingresos estimados en $15 mil millones. La creación de esta nueva entidad buscaría potenciar aún más esos números, con la posibilidad de un Mundial de 64 selecciones, un torneo de clubes ampliado o más frecuente y cambios similares en el fútbol femenino.
La iniciativa también ha generado preocupaciones legales. El comisionado europeo de Deportes y Cultura indicó que la propuesta será analizada a profundidad desde el enfoque de la legislación antimonopolio de la Unión Europea, citando un precedente legal que aplica la normativa comunitaria a reglas deportivas con efectos económicos.
FIFA confirmó que trabaja con JP Morgan para estructurar esta nueva entidad, mientras la firma de inversión Thrive Capital, vinculada al hermano del exasesor presidencial Jared Kushner, lidera la búsqueda de inversores. Esta relación ha despertado debates sobre posibles conflictos de interés políticos, dado el vínculo cercano del presidente Infantino con el expresidente Donald Trump.
Los comentarios públicos y de prensa reflejan un clima tenso. Desde Londres se señala que la severa oposición proviene no solo por el manejo económico, sino también por la cercanía política que involucra el proyecto. La tensión entre el control europeo tradicional del fútbol y la aspiración global de FIFA se percibe como la más profunda hasta el momento, con llamados desde algunos sectores a un posible cisma dentro del deporte.