LIV Golf negocia un rescate de 300 millones de dólares tras declararse en bancarrota
La liga LIV Golf busca cumplir condiciones clave para cerrar un acuerdo con BC Partners que permitiría financiar su operación y reorganizar su estructura accionaria.

LIV Golf, tras declararse en bancarrota bajo el capítulo 11 en Nueva Jersey, negocia un rescate de 300 millones de dólares con la firma de capital privado BC Partners, que serviría para sostener sus operaciones y reorganizar la estructura de la competición. El cierre del acuerdo depende de que al menos dos tercios del valor y la mitad del número total de reclamaciones de jugadores elegibles apoyen la continuación del circuito profesional dentro de un plazo de 35 días desde la presentación del trámite.
En ese contexto, Jon Rahm, Bryson DeChambeau y Dustin Johnson, entre los principales jugadores del circuito, suman créditos cercanos a los 19 millones de dólares en pagos pendientes. Este respaldo es crucial para activar la transformación propuesta bajo el plan de reorganización, que además define la participación accionaria de los diferentes actores. Según el documento del acuerdo, BC Partners desembolsaría el capital dividido en un préstamo a plazo, capital preferente y notas convertibles, con una eventual participación del 45% en la nueva estructura. Los jugadores mantendrían el 52.5%, mientras que la administración conservaría el 2.5% restante.
Los ingresos de LIV Golf en 2025 se distribuyen principalmente entre patrocinios, que representaron aproximadamente el 49% de los 208 millones de dólares totales, seguidos por tarifas de hospedaje (22%) y venta de boletos y hospitalidad (16%). Los derechos de transmisión y la comercialización sumaron un 5% cada uno. Dentro del acuerdo con BC Partners se incluye la opción de adquirir un equipo de expansión a un valor simbólico tras la incorporación de dos nuevos equipos, además de un porcentaje del 2% sobre los ingresos generados por LIV durante siete años luego de alcanzar rentabilidad.
Entre los principales acreedores, Fresh Tape Media se posiciona como el número 21 en la lista con una deuda sin pagar que supera el millón de dólares. Esta agencia, dedicada a servicios creativos y producción de eventos, organizó la media week inicial de LIV Golf, cubriendo logística, fabricación y producción, pero no recibió el pago acordado. La compañía rechazó ofertas de conciliación que eran inferiores a la deuda original y mantiene una disputa legal abierta con el circuito. Su representante admitió que la situación financiera afectó decisiones internas, pero descartó recortes drásticos.
El fundador de Fresh Tape Media reconoció no tener definida la estrategia para enfrentar la bancarrota, aunque contempla opciones como sumarse a un comité de acreedores. A pesar de la incertidumbre en cuanto a la recuperación de los fondos adeudados a su empresa, no descartó volver a colaborar con LIV Golf bajo condiciones que incluyan pagos anticipados y garantías de trabajo con socios confiables.