UEFA y CONCACAF rechazan por unanimidad el plan de comercialización de la Copa del Mundo de FIFA
Todas las federaciones europeas y la mayoría de las de Norte y Centroamérica rechazaron la propuesta de FIFA para crear una entidad comercial con inversionistas externos.

Las 55 federaciones nacionales de fútbol de Europa anunciaron de manera unánime su disposición a boicotear los próximos torneos de FIFA si la organización avanza con su plan para comercializar la Copa del Mundo mediante la creación de una empresa con participación privada. De igual forma, las 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF) declararon su rechazo formal a la propuesta, aunque sin comprometerse explícitamente a un boicot.
El plan de FIFA, presentado esta semana, contempla concentrar las operaciones comerciales en una nueva entidad llamada FIFA Forward Enterprise, donde se vendería aproximadamente un 20% de participación a inversores externos. El inversionista principal sería Thrive Eternal, empresa vinculada a Joshua Kushner, cuya familia tiene nexos políticos destacados. Para aprobar esta estructura, FIFA necesita el apoyo de la mayoría simple de sus 211 federaciones miembro —es decir, al menos 106 votos—, pero las recientes decisiones de UEFA y CONCACAF indican que al menos 90 países se oponen aún sin considerar otros posibles rechazos.
En una reunión extraordinaria, la UEFA estableció que ningún equipo nacional de sus miembros participará en eventos organizados por FIFA mientras este plan siga vigente, a menos que se retire por completo y se garantice que no se permitirá la propiedad privada en la gobernanza o competencias de FIFA. Esta decisión afecta torneos próximos como la Copa Mundial Femenina y la Copa Mundial Femenina Sub-20, que Polonia organizará en septiembre.
CONCACAF manifestó su rechazo citando preocupaciones por la falta de proceso adecuado, un plazo demasiado corto para discutir la propuesta y la ausencia de revisiones por parte de los cuerpos de gobernanza de FIFA. Además, cuestionó la necesidad de atraer inversión privada para financiar programas como FIFA Forward, pese al reciente récord histórico de ingresos generado por la Copa del Mundo.
UEFA calificó la iniciativa de irresponsable y señaló que fue concebida en secreto sin consultar a quienes gestionan el fútbol a nivel global. Advirtió que la propuesta rompe con la misión tradicional de FIFA y transforma las decisiones deportivas en presiones para maximizar retorno comercial a inversionistas. Por su parte, FIFA sostuvo que los inversores mantendrían solo una participación minoritaria sin control operativo.