La WNBA incrementa su audiencia un 44% en el All-Star Game con 3.2 millones de espectadores
El partido de las estrellas de la WNBA alcanzó 3.2 millones de espectadores en ABC y estableció récord de asistencia con casi 20 mil fanáticos, mostrando un fuerte crecimiento res…

El All-Star Game de la WNBA registró una audiencia televisiva de 3.2 millones de espectadores en ABC, lo que representa un aumento del 44% en comparación con el año anterior y se posiciona como el segundo partido de las estrellas más visto en la historia de la liga. El pico máximo de audiencia fue de 3.3 millones, según ESPN.
El evento, celebrado en el United Center, alcanzó una asistencia récord con 19,783 aficionados, agotando la capacidad del estadio, que es el recinto con mayor capacidad entre las arenas de la NBA. Este número supera ampliamente a la asistencia de otras ediciones previas del All-Star Game de la WNBA.
El precio final promedio para adquirir una entrada al partido fue de 364 dólares, cifra más de cinco veces superior al costo registrado en la edición anterior. Este aumento refleja la elevada demanda para asistir al evento.
En cuanto a la competencia, la edición de 2026 mostró menos intensidad defensiva que la última vez que se disputó un juego altamente competitivo en 2024, cuando el partido enfrentó a las estrellas de la WNBA contra el equipo de Estados Unidos en un partido preparatorio para los Juegos Olímpicos. En esta ocasión, los equipos anotaron un total de 251 puntos, cifra que aunque baja respecto a los 282 puntos de 2025, sigue demostrando un estilo ofensivo predominante.
Jugadoras destacadas como Caitlin Clark, quien volvió a participar tras perderse el partido anterior por lesión, recibió la segunda mayor cantidad de votos de los fans, detrás de Paige Bueckers. Durante la temporada, la WNBA ha mantenido números de audiencia y asistencia sólidos.
Tras el evento, algunas jugadoras manifestaron que la falta de descanso y el corto tiempo entre el All-Star Weekend y la reanudación de la temporada regular influyeron en el nivel competitivo del partido. Caitlin Clark señaló que la rápida transición entre partidos complica los tiempos de recuperación para las atletas.