Consejo de Tampa complica la aprobación del estadio de los Rays con nuevas trabas
El proyecto del estadio de los Rays en Tampa enfrenta nuevos obstáculos tras la negativa del consejo municipal a avanzar el plan de uso de suelo y retrasar una votación clave sobr…

El avance del estadio de los Rays en Tampa enfrenta una complicación mayor luego de que el consejo municipal rechazara enviar a revisión estatal el plan de uso de suelo necesario para el proyecto. Además, el consejo eliminó de su agenda una votación prevista para el financiamiento público del estadio, lo que retrasa el proceso y aumenta la incertidumbre entorno a un acuerdo que ronda los $2.3 mil millones.
Esta decisión profundiza la división política entre la alcaldesa Jane Castor y el consejo de la ciudad, complicando aún más la negociación del financiamiento entre las autoridades municipales, el condado y el equipo. Mientras la alcaldesa expresó públicamente su frustración por el bloqueo de los concejales, algunos miembros del consejo argumentan que no tiene sentido avanzar con el plan si ya anticipan un voto en contra.
El proyecto contempla la construcción de un estadio con techo retráctil, junto con un desarrollo de uso mixto inspirado parcialmente en The Battery de Atlanta, ubicado en terrenos cercanos a Hillsborough College, el Aeropuerto Internacional de Tampa y Raymond James Stadium. La alcaldesa lidera las negociaciones del financiamiento con los Rays, pero la aprobación final del aporte municipal sigue estando en manos del consejo.
Ante la falta de consenso, el CEO de los Rays, Ken Babby, planea reunirse individualmente con los siete miembros del consejo para atender sus preocupaciones sobre la exclusión del proceso negociador. Mientras tanto, la creciente fricción abre la posibilidad de que Hillsborough County tenga que asumir una mayor parte de los costos públicos en un eventual acuerdo final.
En mayo, el equipo logró una aprobación preliminar para un memorando de entendimiento no vinculante con la ciudad y el condado. Este documento establece que los Rays aportarán $1.3 mil millones más posibles sobrecostos, mientras que los fondos públicos no superarían los $976 millones. Sin embargo, la distribución entre ciudad y condado dentro de esa cifra pública está sujeta a cambios conforme continúen las negociaciones.
El tiempo también presiona, dado que la intención es cerrar el acuerdo de financiamiento y comenzar la construcción antes de fin de año para inaugurar el estadio a principios de 2029.