Mike Goodall, el artesano detrás de los principales rings de boxeo en Reino Unido y Medio Oriente
Mike Goodall es el principal proveedor de rings para eventos de boxeo televisados en Reino Unido y Medio Oriente, con una trayectoria que abarca desde los ochenta hasta hoy.

Con más de cuatro décadas de experiencia, Mike Goodall se ha posicionado como el proveedor indispensable de rings para el boxeo en Reino Unido y Medio Oriente. Su empresa, Ringcraft, suministra los equipos para casi todos los eventos televisados en suelo británico y ha ampliado su alcance a mercados tan diversos como Europa, África, Norteamérica y Arabia Saudita.
Goodall fabricó el ring para la revancha entre Anthony Joshua y Andy Ruiz Jr en 2019 y, desde entonces, ha proveyendo 33 rings para distintas peleas del campeón británico. Además, ha trabajado con figuras como Lennox Lewis, Mike Tyson, Prince Naseem Hamed, Ricky Hatton, Joe Calzaghe y Tyson Fury, quienes han peleado en sus estructuras.
El camino de Goodall en el boxeo surgió de manera fortuita. Tras dejar el ring como boxeador amateur, se dedicó a la venta de frutas y verduras. Luego, junto a un amigo, promovió veladas locales en Evesham y fue maestro de ceremonias. Para ahorrar costos, decidieron comprar un ring en lugar de alquilarlo para cada evento, almacenándolo en el mismo depósito que usaba para su negocio. Esa decisión marcó el inicio de Ringcraft.
En 1988, Frank Warren, fundador de Queensberry Promotions, contactó a Goodall para llevar su ring a Cardiff y, al descubrir que también podía hacer de MC, lo integró en sus eventos profesionales. Desde entonces, Ringcraft se convirtió en el proveedor de rings, lonas, señalizaciones y equipamiento para los principales promotores británicos, incluyendo Matchroom Boxing.
El negocio no se limitó a Reino Unido. La creciente inversión de Arabia Saudita en boxeo abrió una nueva área para Goodall. El primer trabajo en esa región fue la estructura para la revancha de Joshua y Ruiz Jr en Diriyah. En ese evento, un requerimiento inusual surgió: el príncipe saudí Khalid bin Abdulaziz pidió instalar el ring en una de sus residencias después de la pelea, ubicación que finalmente quedó en el garaje por falta de espacio.
Recientemente, la compañía enfrentó un desafío legal cuando debía enviar un ring para la pelea de Oleksandr Usyk en Egipto, pero las autoridades no aprobaron la documentación requerida para embarcar el equipo. La solución fue transportar un modelo más ligero por avión y ajustar las medidas de 19 a 20 pies según el contrato del boxeador, ejemplificando la importancia de la adaptabilidad en su oficio.
Goodall destaca por su meticulosidad técnica. Usa un sistema de espuma de una pulgada bajo la lona que se ha vuelto obligatorio en boxeo profesional en Reino Unido. Esta base está diseñada para equilibrar amortiguación y seguridad, evitando que los peleadores pierdan energía o sufran lesiones por un exceso o defecto en el acolchonamiento. Un episodio recordado fue el combate de Tyson Fury contra Wladimir Klitschko, en el que se modificó la cantidad de espuma para mantener la integridad del movimiento del boxeador.
Más allá de la fabricación y montaje, Goodall se ocupa de la discreción en un deporte marcado por rivalidades comerciales y deportivas. Su acceso a información sensible no altera su profesionalismo, manteniendo confidencialidad sobre detalles de peleas y planes de promotores. Si bien ha dejado de construir físicamente los rings, sigue supervisando cada instalación desde temprano y permanece hasta el desmontaje final.
Mike Goodall continúa siendo un pilar clave para los principales promotores y boxeadores internacionales, un rol sustentado en décadas de experiencia, adaptabilidad y confianza.