Deportistas profesionales advierten que sus contratos millonarios no son tan lucrativos como parecen
Varios atletas han compartido en redes sociales cómo impuestos, comisiones y gastos reducen significativamente sus ingresos netos, desmitiendo la idea de grandes fortunas inmediat…

Una creciente cantidad de deportistas profesionales ha expuesto en redes sociales cómo sus contratos multimillonarios quedan mermados tras el pago de impuestos, agentes y otros gastos, lo que reduce significativamente el dinero realmente disponible. Este fenómeno, impulsado por clips virales de figuras como JJ Redick, CJ McCollum y Dwight Howard, ha puesto en evidencia que la cifra contractual suele generar una percepción errónea sobre la riqueza que reciben.
Expertos en asesoría financiera para atletas señalan que la mayoría de la gente sobreestima los ingresos netos de los deportistas, quienes además enfrentan carreras breves y, en algunos casos, problemas por mala gestión económica. Marc Specht, responsable de un despacho especializado, comenta que la creencia popular de que solo llegar a ser profesional asegura la estabilidad financiera es incorrecta, y advierte sobre la importancia de educar a los jugadores para manejar sus finanzas.
El caso del exreceptor Terrell Owens ilustra las complejidades financieras que pueden enfrentar los deportistas. Owens ganó cerca de 80 millones de dólares durante su carrera en la NFL pero terminó perdiendo casi todo debido a impuestos, comisiones y mala gestión de su patrimonio, atribuyendo la caída a la confianza puesta en agentes y asesores financieros cuestionados. Tras demandas y procesos legales, Owens cambió su enfoque y ahora supervisa personalmente sus inversiones, incluyendo proyectos en deportes emergentes y marcas propias.
Una dificultad común para muchos atletas es la presión por gastar fuertes sumas desde el inicio de sus carreras. Nolan Cooney, exjugador y asesor, enfatiza que la educación financiera resulta fundamental para que los jugadores comprendan su verdadero ingreso disponible y eviten decisiones impulsi vas.
La divulgación de estas historias continuó con declaraciones de Jaylen Brown y otros atletas, que destacan problemas sistémicos en los modelos de representación e inversión para jugadores profesionales. Sin embargo, esta tendencia ha generado críticas de algunos colegas que atribuyen las dificultades económicas principalmente a los hábitos de consumo por encima de comisiones o impuestos.
Una académica en contabilidad forense señala que, aunque las demandas de los atletas son válidas, son un grupo muy reducido en términos poblacionales y, por ello, no necesariamente los mejores portavoces para ilustrar la compleja realidad financiera. Chris Bosh, por su parte, reconoce el rechazo que reciben estos mensajes pero insiste en que la educación económica es imprescindible para quienes acceden a elevados ingresos en el deporte.
Ryan Rosegarten, asesor de UBS, añade que si bien los atletas profesionales suelen ganar en pocos años lo que un trabajador típico no gana en toda la vida, las trayectorias cortas y contratos menores obligan a una toma de decisiones cuidadosa, que es aplicable para cualquier persona en términos financieros.