Los Rangers podrían entrar en modo venta tras otra derrota antes del cierre de transferencias de la MLB
El futuro de los Texas Rangers en el mercado de traspasos depende del resultado del partido ante los Astros, tras una racha negativa y baja probabilidad de playoffs.

El rumbo de los Texas Rangers en el mercado de transferencias de la MLB podría definirse con el resultado de su próximo partido contra los Houston Astros. El equipo llega a esa jornada justo detrás en la lucha por un wild-card y a distancia considerable en la división, con una probabilidad de playoffs cercana al 45%.
La ofensiva y la rotación están afectadas por el rendimiento reciente y las lesiones, con varios lanzadores titulares todavía en proceso de recuperación. Tras caer en cuatro de sus últimas cinco series, los Rangers enfrentan además una reducción significativa en su nómina con una disminución de cerca de 40 millones de dólares en el presupuesto respecto a la temporada anterior.
La dirección del club no descarta ninguna opción dentro de la estrategia de transferencias. Una eventual venta podría incluir el traspaso de figuras de alto valor, aunque existen trabas contractuales. Por ejemplo, el shortstop Corey Seager posee derechos para vetar intercambios y bloquea movimientos hacia la mayoría de los equipos interesados, cuenta con una considerable parte de su salario garantizado y ha tenido múltiples lesiones recientes.
En el caso del lanzador Jacob deGrom, aunque tiene una cláusula completa de no-trade, podría considerar renunciar a ella para pasar a un contendiente más cercano a su residencia, como Atlanta Braves. Nathan Eovaldi, también con protección total contra traspasos, mantiene vigentes contratos de alto valor para ambas partes.
Los jugadores con contratos por expirar, como el designado Joc Pederson y el relevista Jakob Junis, aparecen como los más probables para ser transferidos. La excepción sería Wyatt Langford, el jardinero izquierdo que el equipo considera intocable debido a su perfil de jugador emergente.
El destino de los Rangers antes del cierre de transferencias se ha reducido a un único partido clave que definirá si mantienen su plantilla o inician un proceso de ventas más amplio, un escenario inusual pero reflejo del momento en que se encuentra el club.