Récord en el tope salarial impulsa contratos históricos en la NFL
La NFL alcanzó un tope salarial récord que permitió firmar contratos defensivos sin precedentes, destacando extensiones millonarias para Jalen Carter y Denzel Ward.

El tope salarial de la NFL para la próxima temporada se estableció en $301.2 millones, un incremento del 8 % respecto al año anterior, lo que generó una ola de renovaciones y reestructuraciones de contratos con cifras récord en la liga. Entre las operaciones más destacadas, los Eagles ampliaron el vínculo de su tackle defensivo Jalen Carter por cuatro años y un valor total de hasta $160 millones, incluyendo $106 millones en garantizados.
Este nuevo contrato de Carter se posiciona como el más lucrativo para un tackle defensivo, tanto en promedio anual como en dinero asegurado, extendiendo su permanencia con el equipo hasta la temporada 2031. En paralelo, los Browns cerraron un acuerdo de extensión con el defensive back Denzel Ward por dos años y $62.2 millones, convirtiéndolo nuevamente en el jugador mejor pagado de su posición en la historia de la NFL, con un promedio anual de $31.1 millones.
Además de estas renovaciones defensivas, la apertura de los training camps trajo otros contratos significativos, como el de Fernando Mendoza, quarterback seleccionado en primera posición del draft y firmado a un acuerdo de cuatro años valuado en $57.27 millones. En mayo, el quarterback Patrick Mahomes reestructuró su contrato para aumentar su valor promedio anual a más de $63 millones, estableciendo un nuevo techo para la liga.
Otros récords salariales se registraron en distintas posiciones desde el inicio del año nuevo de la liga, incluyendo wide receiver, offensive tackle, center, edge rusher y kicker con figuras como Jaxon Smith-Njigba, Laremy Tunsil, Tyler Linderbaum, Will Anderson Jr. y Chris Boswell, respectivamente.
Este crecimiento en las remuneraciones coincide con el reporte de ingresos nacionales de la NFL que alcanzaron $14.5 mil millones en el último año fiscal. Gran parte de esa cifra proviene de contratos mediáticos domésticos que se encuentran próximos a ser renegociados.
A pesar del aumento en la flexibilidad financiera que tienen ahora los equipos, persisten limitaciones presupuestarias. Los Packers, por ejemplo, reportaron su primera pérdida operativa fuera de una pandemia desde 1990, resaltando la necesidad de nuevas fuentes de ingresos para sostener este crecimiento.