La South Asian Cricket Academy impulsa el acceso profesional de cricketers sin contrato
La South Asian Cricket Academy apoya a talentos de origen surasiático que quedaron fuera del sistema profesional inglés tras años de pruebas y reveses.

Savin Perera, tras años sin lograr un contrato profesional a pesar de su nivel y experiencia en el cricket inglés, firmó finalmente un acuerdo a corto plazo con Somerset. Este logro se produjo gracias al trabajo de la South Asian Cricket Academy (SACA), fundada en 2022 para brindar apoyo a jugadores surasiáticos que enfrentan dificultades para integrarse en estructuras profesionales tras ser descartados por los condados ingleses a temprana edad.
La organización, creada por Tom Brown tras una investigación para la England and Wales Cricket Board (ECB), atiende a más de 70 jugadores que comparten la experiencia común de ser liberados sin explicaciones ni seguimiento de los sistemas oficiales. Brown detectó que, aunque gran parte del talento joven proviene de la comunidad surasiática, esa presencia no se refleja en los contratos profesionales. Por ello, SACA ofrece un espacio para que los jugadores se desarrollen, jueguen y estén en contacto directo con los 18 condados, funcionando prácticamente como un condado número 19.
La academia opera con cinco sedes regionales y ha ampliado su oferta con equipos femeninos y divisiones adicionales. Su modelo combina el entrenamiento profesional con una atmósfera de apoyo emocional, clave para que los jugadores recuperen la motivación tras las decepciones iniciales. Entrenadores voluntarios con amplia experiencia, como el exprofesional Gemaal Hussain, aportan conocimientos técnicos y mentores acompañan a cada jugador para maximizar sus oportunidades.
Durante los partidos, analistas y entrenadores utilizan tecnología para evaluar aspectos que van más allá del rendimiento convencional, y mantienen contacto directo con los clubes para presentar jugadores que encajen con perfiles específicos, como lanzadores o receptores. Las historias de éxito, como la de Nikhil Gorantla —un graduado que firmó con Surrey tras su paso por SACA— ejemplifican el trabajo de esta organización.
La presión que enfrentan los cricketers al ser evaluados y descartados hacia los 18 años es intensa, debido a que el sistema a menudo basa decisiones en estimaciones sobre el potencial a largo plazo, un proceso que puede no contemplar el desarrollo tardío común en posiciones técnicas. Para confrontar este problema, SACA mantiene un acompañamiento cercano, incluso en casos donde el talento se manifiesta más plenamente en etapas posteriores.
Además de Perera, jugadores como Ajay Khunti, que compagina su actividad deportiva con un trabajo fuera del deporte, y Mohammed Rizvi, recientemente firmado tras demostrar su nivel en encuentros clave, evidencian cómo la academia ofrece una segunda oportunidad que, de otro modo, les sería difícil alcanzar. Brown enfatiza que el proyecto surgió como un plan a medio plazo, con el objetivo claro de mejorar la representación y crear una vía sostenible para estos atletas.
El respaldo financiero proviene de la ECB, la Marylebone Cricket Club (MCC) y varios patrocinadores comprometidos con la diversidad y desarrollo del talento. SACA evalúa ampliar la apertura a jugadores de otras comunidades, aunque con cautela para preservar el apoyo recibido que sostiene el proyecto.
Finalmente, las palabras del exjugador Owais Shah refuerzan el espíritu que SACA transmite: la calidad y entrega de estos cricketers merece atención, y su formación puede cambiar el rumbo profesional de quienes logran consolidar su lugar en el cricket inglés.