La NFL apuesta al flag football para expandir su ecosistema y atraer nuevos públicos
La liga invirtió $100 millones en impulsar el flag football, que crece en escuelas, universidades y mercados internacionales, y ahora lanza ligas profesionales con respaldo financ…

La NFL destinó una inversión de $100 millones para desarrollar el flag football, una modalidad del fútbol americano sin contacto que ha ganado terreno en escuelas, comunidades y escenarios internacionales. Esta apuesta refleja un esfuerzo concertado para ampliar la base de jugadores y aficionados en segmentos tradicionalmente menos involucrados con el tackle, como niñas y jóvenes, y para abordar preocupaciones sobre los riesgos físicos asociados con el fútbol americano tradicional.
El flag football se ha consolidado como uno de los deportes juveniles de mayor crecimiento, con un estimado de 1.5 millones de jugadores en 2025. A nivel escolar, la modalidad femenina de varsity en high schools ya está aprobada en 24 estados, y su popularidad se refleja en audiencias televisivas como la de la final nacional femenina en ABC, que reunió a 1.1 millones de espectadores. En el plano internacional, hay más de 100,000 jugadores registrados en el Reino Unido, y la competencia de alto nivel entre equipos femeninos de Estados Unidos y México crece en relevancia, junto con un acercamiento de otras selecciones masculinas como Italia.
La creciente presencia del flag football ha impulsado también la expansión universitaria. La Eastern College Athletic Conference (ECAC), integrada por más de 200 instituciones de la NCAA, lanzó una liga femenina apoyada por un financiamiento millonario de la fundación de los Jets. En su primera temporada compitieron 15 equipos, y para la siguiente se proyecta una expansión a 29, incluyendo a universidades de mayor perfil deportivo. La NFL también potenció ese impulso mediante inversiones y alianzas estratégicas.
Más allá del desarrollo amateur, la NFL estableció una sociedad con TMRW Sports para crear ligas profesionales masculinas y femeninas de flag football con un capital comprometido de $32 millones. Este proyecto apunta a consolidar el deporte como una disciplina con estructura profesional, con perspectiva de crecimiento y apoyo financiero sólido.
La iniciativa surgió en los años 90 como una respuesta a la baja en la participación juvenil en el fútbol con tackle, marcada por preocupaciones sobre las conmociones cerebrales y el costo del equipamiento. La liga identificó la necesidad de un producto accesible, divertido, mixto y seguro, apto para captar tanto a jugadores como a nuevos públicos, incluido el mercado femenino e internacional.
Directivos de la NFL y expertos en deportes vinculados al desarrollo juvenil han subrayado que el flag football facilita la introducción al juego, con un reglamento que promueve la participación activa de todos los jugadores durante cada partido y minimiza el control excesivo de entrenadores o familias. Este modelo ha servido para revitalizar el interés en una disciplina que combina rapidez y estrategia con menor riesgo físico.
El respaldo de la NFL ha generado también un ecosistema dedicado, que incluye torneos organizados por empresas como RCX e iFlag, exhibiciones internacionales y una nueva generación de academias y programas educativos. La presencia constante de la NFL en este ámbito refuerza la confianza de inversores, que ven al flag football como un segmento con potencial económico y de expansión mediática.
Parte del éxito radica en que el flag football es fácilmente replicable internacionalmente, al requerir menor infraestructura y recursos comparado con el tackle, lo que facilita su adopción en nuevos territorios y edades. Además, la inclusión femenina y el vínculo con eventos como los Juegos Olímpicos de 2028 abren puertas para consolidar su presencia en el calendario deportivo global.