La WTA exige pruebas genéticas para todas las jugadoras para validar su elegibilidad
La WTA implementa un nuevo protocolo que obliga a todas las tenistas a someterse a pruebas genéticas para confirmar su sexo y mantener su derecho a competir en el circuito.

La Women’s Tennis Association (WTA) introdujo una política que obliga a todas las jugadoras a someterse a pruebas genéticas de sexo para poder competir en el circuito profesional. Esta medida busca confirmar la elegibilidad de las atletas según criterios biológicos, en un contexto donde la presencia de mujeres transgénero en el tenis profesional femenino sigue siendo un tema de debate y preocupación para la organización.
Aunque actualmente no hay evidencia de mujeres trans activas en el tenis profesional femenino, la WTA justifica este paso como una respuesta preventiva ante la creciente atención que ha recibido la participación de mujeres trans en deportes femeninos a nivel mundial. La asociación persigue con este enfoque identificar cualquier marcador genético que sugiera características biológicas masculinas y, con ello, garantizar la competencia bajo parámetros definidos por la entidad.
Este nuevo protocolo, que entró en vigor este mes, representa una medida sin precedentes en el entorno del deporte femenino profesional. La WTA argumenta que esta iniciativa responde a la necesidad de mantener la integridad competitiva y proteger el rendimiento y las oportunidades de las atletas mujeres en el circuito.