Arizona State mantiene un presupuesto de élite en hockey universitario pese a crisis interna
El programa de hockey de Arizona State posee uno de los mayores presupuestos en la NCAA, con un gasto anual promedio superior a cinco millones y medio de dólares.

Arizona State ha invertido alrededor de 5.58 millones de dólares anuales en su programa de hockey sobre hielo en los últimos años, ubicándose como el sexto mayor presupuesto dentro del hockey universitario de la NCAA, solo por detrás de universidades tradicionales como Minnesota y Boston College.
El equipo de hockey es el tercer deporte con mayor presupuesto en Arizona State, situándose por encima de deportes que normalmente son prioritarios en otros campus, como el béisbol o el baloncesto femenino. Esto se refleja también en la generación de ingresos, con reportes de venta de boletos que alcanzaron 2.5 millones de dólares en la temporada 2024-25, un aumento significativo respecto a la temporada anterior.
El entrenador principal Greg Powers, que ha estado al mando desde el inicio del programa en la División I en 2015, recibe un paquete salarial total superior a 500,000 dólares en salario, beneficios y bonos, posicionándolo como uno de los entrenadores mejor pagados dentro del departamento atlético de Arizona State. Además, Powers cuenta con un cargo con nombre propio respaldado por una dotación financiada por donantes privados, materializada a partir de aportes para la creación del puesto definido como “Greg Powers Endowed Men’s Hockey Head Coach”.
El programa forma parte de un departamento atlético con un endeudamiento elevado: Arizona State reportó más de 300 millones de dólares en deuda para financiar sus 26 deportes de varsity. En particular, se asignan alrededor de 2.2 millones anuales para el servicio de deuda ligado a las instalaciones del hockey. Este nivel de deuda es uno de los mayores entre las universidades públicas con programas deportivos en la NCAA.
Recientemente, el programa ha vivido una crisis tras la grave lesión de un jugador y la suspensión temporal del entrenador durante la investigación interna, hechos que han sido mantenidos discretos en las comunicaciones oficiales del equipo. La temporada del equipo comienza con este contexto, mientras la universidad avanza en las investigaciones vinculadas a la salud del jugador y a la gestión del cuerpo técnico.