LIV Golf enfrenta demanda por incumplimiento contractual tras pérdida de financiamiento
La liga LIV Golf afronta una demanda por facturas impagas y quiebre de contrato con proveedor tecnológico, tras perder el respaldo del fondo saudí Public Investment Fund.

LIV Golf atraviesa una crisis que agrava sus problemas financieros luego de perder el respaldo económico de su principal financiador, el Public Investment Fund de Arabia Saudita. La liga enfrenta una demanda judicial presentada por Mobii Systems, empresa canadiense responsable de proveer la tecnología "Any Shot, Any Time" para las transmisiones de los torneos.
La demanda reclama a LIV Golf el pago de facturas vencidas superior a un millón de dólares, que incluyen $820,600 en licencias y $104,500 en cargos por uso durante la temporada, además de otros $209,531 en ingresos que Mobii asegura haber perdido por la terminación anticipada del contrato. El vínculo contractual, establecido por dos años hasta diciembre, fue roto unilateralmente por la liga, impidiendo que Mobii continuara sus servicios para los últimos seis eventos programados.
Los problemas comenzaron a aflorar en mayo, coincidiendo con la retirada del financiamiento saudí a fines de abril. Un correo electrónico enviado por el vicepresidente de tecnología de LIV Golf alertó a Mobii sobre la suspensión de su tecnología para los eventos restantes, acción que fue interpretada legalmente como una repudiación del acuerdo. Según el reclamo, esta decisión afectó directamente la capacidad de Mobii para obtener los ingresos que contratualmente le correspondían.
Mobii Systems utiliza un Dynamic Cloud Mixer, un motor en la nube impulsado por inteligencia sintética que automatiza la selección de cámaras y superposiciones en tiempo real, mejorando la experiencia de visualización de los fanáticos. Esta tecnología permitía a los espectadores personalizar las tomas durante cada tiro, una innovación que formaba parte de la propuesta diferenciadora de LIV Golf.
Este proceso judicial se suma a otra demanda que LIV Golf enfrenta por supuesta apropiación indebida de ideas. World Golf Group y Premier Golf League acusan a LIV Golf y al fondo saudí de utilizar sin autorización conceptos protegidos que incluyen formatos de torneo como comienzos simultáneos (shotgun starts), eventos de 54 hoyos, torneos que combinan competencias individuales y por equipos, rondas eliminatorias y franquicias con capitanes y cuatro jugadores, ideas que estos demandantes han desarrollado desde 2009.
La supervivencia de LIV Golf está en entredicho ante la pérdida de su principal fuente de financiamiento y las demandas judiciales que pesan sobre la organización. La liga mantiene su calendario con cuatro rounds pendientes en Gran Bretaña y Estados Unidos, aunque su continuidad dependerá de la capacidad para garantizar respaldo económico y resolver estos conflictos legales.