LIV Golf enfrenta demandas por pagos pendientes y busca nuevo inversor
LIV Golf afronta reclamos de proveedores impagos y negocia con BC Partners para un posible acuerdo financiero que asegure su continuidad.

LIV Golf continúa enfrentando problemas financieros tras la demanda presentada por Fresh Tape Media por pagos pendientes y recargos que ascienden a 1.23 millones de dólares, relacionados con la producción de un evento de medios previo a la temporada. Este reclamo se suma a otras quejas de proveedores y contratistas que aseguran no haber recibido sus pagos tras trabajar con la liga este año.
Scott O’Neil, CEO de LIV Golf, reconoció en conferencia de prensa previa al torneo en Indianápolis que están haciendo todo lo posible para cumplir con los compromisos adquiridos con los proveedores y expresó su esperanza de poder resolver esas deudas. La cancelación del torneo de Michigan, en el que estaba programado un campeonato de equipos con 40 millones de dólares en premios, marcó el fin de la temporada 2026 de LIV, tras la suspensión previa del torneo en Luisiana.
Sobre la continuidad financiera de la liga, O’Neil informó que están avanzadas las negociaciones con BC Partners Credit, un fondo de inversión con sede en Londres, para cerrar un acuerdo que permita sostener el modelo de negocio de LIV tras la salida del financiamiento del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita. Aunque aún no se ha finalizado el acuerdo, el ejecutivo señaló que cuentan con un inversor principal con recursos y visión para desarrollar la liga a largo plazo.
El posible financiamiento dependería, en parte, de cuántos jugadores actuales decidan mantenerse en LIV para la próxima temporada. Ante la pregunta sobre la posibilidad de una bancarrota, O’Neil no descartó ninguna opción, pero enfatizó que el foco está en concretar la transacción con BC Partners. No precisó plazos para el cierre del acuerdo, aunque indicó que hay una fecha límite para hacerlo.
El directivo también hizo referencia a una nueva etapa para la liga, denominada “LIV 2.0”, que tendrá un modelo y procesos diferentes a los actuales, una vez que finalice la actual inversión saudí. Confirmó que la organización enfrenta una enorme presión, pero que continúa trabajando con transparencia y responsabilidad hacia sus socios y colaboradores.