Controversias y críticas al VAR tras el partido entre Inglaterra y Ghana en el Mundial
El encuentro mundialista entre Inglaterra y Ghana estuvo marcado por polémicas arbitrales, rechazo entre jugadores y acusaciones de brujería que tensionaron el ambiente deportivo.
El partido entre Inglaterra y Ghana en el Mundial terminó con una fuerte polémica por una jugada dentro del área penal que no fue revisada por el VAR, generando críticas contundentes por parte del cuerpo técnico africano. El director técnico de Ghana expresó su indignación por la inacción de la tecnología en un momento clave que podría haber modificado el resultado, al señalar que se omitió un penal claro y una tarjeta roja.
Este conflicto se sumó a la tensión generada en el saludo protocolar, donde el defensa inglés Djed Spence se negó a estrechar la mano del mediocampista ghanés Thomas Partey, lo que fue interpretado en el contexto de un proceso penal que Porta lleva en Reino Unido, y que ha generado rechazo entre colegas de la Premier League. Este gesto frío evidenció un ambiente dividido más allá del campo de juego.
Además, la polémica tomó un giro inusual con la difusión de que un chamán africano lanzó una maldición contra Harry Kane, delantero inglés y principal goleador del equipo, con el objetivo de bloquear su efectividad durante la competición. Esta noticia generó impacto mediático en Reino Unido, donde la conexión con antiguas supersticiones del fútbol encendió el debate en torno a factores extradeportivos que afectan la concentración de los jugadores.
Las críticas al VAR resaltan una problemática recurrente en el uso de esta tecnología durante torneos internacionales, cuestionada por su inconsistencia en la toma de decisiones cruciales. Al mismo tiempo, los conflictos personales entre jugadores y la irrupción de elementos simbólicos como la brujería reflejan la complejidad que enfrentan las selecciones en competencias de alto nivel, donde el ambiente mediático y social influye en el desarrollo y la narrativa del evento.