Expertos de NYU plantean que mercados de predicción deportiva deben tributar como apuestas
Un estudio de la Escuela de Derecho de NYU sostiene que las ganancias de contratos en mercados de predicción deportiva deben gravarse como ingresos ordinarios y están sujetas a im…

Un análisis publicado en Tax Notes por expertos del Tax Law Center de la Escuela de Derecho de NYU recomienda que los contratos de deportes negociados en plataformas de mercados de predicción sean tratados fiscalmente como apuestas deportivas bajo la ley federal estadounidense.
Los autores del estudio concluyen que las ganancias derivadas de estos contratos deben considerarse ingreso ordinario sujeto a impuestos, que las pérdidas solo pueden deducirse hasta el monto de esas ganancias y que estos contratos deben estar gravados con el impuesto federal sobre las apuestas. Esa tasa es de 0.25% para apuestas autorizadas por estados y 2% para las no autorizadas, aplicándose sobre el total apostado, incluyendo cargos y comisiones.
El Código de Rentas Internas de EE. UU. define las apuestas como dinero arriesgado en el resultado de eventos deportivos inciertos, y el estudio sostiene que los contratos de mercados de predicción cumplen con esta definición sustantiva pese a diferencias formales. Los autores también argumentan que la regulación fiscal debe centrarse en la realidad económica antes que en denominaciones legales, por lo que referirse a estas actividades como “contratos” o “intercambios” no modifica su calificación como apuestas.
Además, rechazan que el hecho de que los usuarios apuesten entre sí en lugar de hacerlo contra una casa de apuestas afecte su naturaleza fiscal. La inscripción de estas plataformas ante organismos como la CFTC no altera sus obligaciones tributarias, que dependen de criterios específicos del código fiscal.
Actualmente, la jurisprudencia está dividida respecto a cómo encuadrar legalmente estos contratos. Mientras la Corte de Apelaciones del 3er Circuito considera que están cubiertos por la legislación federal de derivados financieros, las Cortes del 9º y 6º Circuitos los tratan como apuestas deportivas reguladas a nivel estatal.
Esta divergencia se produce en un contexto donde la apuesta deportiva es legal y regulada en 39 estados, mientras otros 11 la prohíben, incluyendo estados con economías relevantes como California y Texas.
El estudio recomienda que el IRS emita directivas claras para evitar inconsistencias en el tratamiento fiscal de estos contratos, lo que podría afectar a contribuyentes, empresas y contadores. Expertos en contabilidad deportiva señalan que la claridad en esta materia es crucial, dado que cualquier actividad que implique arriesgar dinero en resultados deportivos para obtener ganancias debe tener un marco fiscal definido.