La disputa familiar no detiene la venta de los Lakers a Iger y Kushner
La venta de los Lakers a un grupo liderado por Bob Iger y Joshua Kushner sigue adelante pese al conflicto interno entre los herederos Buss sobre la propiedad accionaria del equipo.

La venta de los Lakers, valorada en $12.5 mil millones, continúa pese a la disputa familiar que salió a la luz recientemente. La operación, liderada por Bob Iger y Joshua Kushner, no se ve afectada por el conflicto entre los herederos Buss, según fuentes cercanas al proceso.
El desencuentro surgió cuando la familia Buss anunció la intención de vender su participación restante de 17.8% en el equipo, la cual está en un fideicomiso familiar. Jeanie Buss, gobernadora de los Lakers, refutó este movimiento judicialmente, señalando que los hermanos no tienen el derecho de forzar una venta colectiva del patrimonio familiar.
Según informes, cinco de los seis hermanos Buss votaron a favor de ejercer los llamados “tag-along rights”, que habilitan a accionistas minoritarios a vender su participación cuando cambian los propietarios mayoritarios. Sin embargo, la controversia gira en torno a si es necesaria una mayoría simple o un permiso unánime, algo que el equipo legal de Jeanie Buss disputa, señalando una orden judicial de 2017 que requiere la aprobación de los fideicomisarios actuales para transferir cualquier parte.
Además, esa orden exige que la familia mantenga al menos un 15% de la propiedad para que Jeanie Buss siga siendo «controladora» del club. Fue designada controlling owner tras la muerte de su padre y recibió el cargo cuatro años después, aunque la familia cedió el control mayoritario al vender a Mark Walter hace menos de un año.
Fuentes legales consultadas precisan que Jeanie Buss, como accionista minoritaria, no puede ser la controlling owner si no posee la mayoría, y que su rol oficial bajo las reglas de la NBA es el de gobernadora. Esta figura supervisa las operaciones diarias y debe tener al menos un 15% de propiedad, tal como indica la liga desde 2019, cuando pasó a llamarse gobernadora al máximo responsable de la franquicia.
El acuerdo con Walter contemplaba que Jeanie Buss permaneciera como gobernadora “por el futuro previsible”. Sin embargo, una fuente señaló que ni Walter ni los nuevos compradores habrían cerrado la compra por esa cifra millonaria si Buss fuera solo la gerente y no la figura con control dentro de la estructura.
Actualmente se desconoce el calendario definitivo para cerrar la operación completa. Este movimiento ocurre en medio de una investigación federal sobre la actividad empresarial de Walter, y no se ha informado sobre una posible reacción oficial de Iger, Kushner, la familia Buss, los Lakers o la NBA respecto a la disputa.