La NCAA enfrenta demanda por prohibir becas deportivas en División III
Una demanda colectiva acusa a la NCAA de violar leyes antimonopolio al prohibir becas deportivas en su división más grande, buscando indemnización para miles de atletas.

Una demanda colectiva pone en jaque a la NCAA por su restricción a la entrega de becas deportivas en la División III, la cual agrupa a más de 400 instituciones y cientos de miles de atletas. El reclamo busca daños económicos para quienes compitieron bajo esta norma y una orden judicial que impida que la asociación continúe aplicándola.
Los demandantes son tres atletas que representan a un grupo potencialmente amplio: un jugador actual de fútbol americano, un exbasquetbolista y un exdeportista en dos disciplinas. Se oponen específicamente a la cláusula 15.01.3 del reglamento de la NCAA, que prohíbe otorgar ayuda financiera basándose en el desempeño o participación atlética.
Los demandantes argumentan que esta política fija artificialmente el “precio” del trabajo deportivo en cero, impidiendo que las universidades de División III ofrezcan becas deportivas, un tipo común de ayuda educativa en otras divisiones. Además, mencionan que pese a esta prohibición, algunos atletas reciben compensaciones relacionadas con nombre, imagen y semejanza, lo que supone una contradicción con el ideal de amateurismo defendido por la NCAA.
Uno de los demandantes relata que abandonó el basquetbol universitario por razones económicas, debido al elevado costo de su educación sin contar con becas deportivas que aliviaran esa carga. Las citas legales incluyen la defensa basada en decisiones recientes de la Corte Suprema, como el fallo unánime en NCAA v. Alston, que abrió el camino a revisar restricciones sobre beneficios y compensaciones para atletas universitarios.
El litigio retoma discusiones previas sobre esta prohibición, destacando que hace más de una década una demanda similar fue rechazada en Indiana. Sin embargo, esta nueva acción se presenta ante una corte federal distinta, con precedentes jurisprudenciales que favorecen la revisión de las normas anticompetitivas de la NCAA.
Los representes legales de los atletas cuentan con experiencia en casos emblemáticos contra la NCAA, incluyendo defensas sobre pago a entrenadores voluntarios y demandas por discriminación de género en deportes universitarios. La demanda solicitaría daños y perjuicios en monto triple bajo la normativa antimonopolio estadounidense, lo que podría implicar un impacto económico considerable para la asociación.